Pucamarca:
Se llama así a la gran manzana que encierran las calles Maruri, Pampa del Castillo, Plazoleta de Santo Domingo y Romeritos. Por sus dimensiones, Gracilazo la llamó "barrio grandísimo"; en tiempos incas pudo estar formada por tres manzanas alargadas con un eje mayor paralelo a la Plazoleta. Pucamarca era parte de la infraestructura religiosa de la ciudad
Se dice que allí nació Inca Yupanqui, Pachacútec. Allí también hacían sacrificios los miembros de la
panaca (familia o linaje real) del Inca, el-al ayllu de la familia de ese Inca. Al oeste de esa casa había un edificio pequeño llamado
Illanguarque donde, según el cronista Cobo, se rendía homenaje a las armas de Pachacútec. Al extremo oeste, frente a la Plazuela de Santo Domingo, estaba Morourco, nombre que también puede ser
amaru urco -serpiente macho-, que era la casa donde se guardaba la
larga soga, huasca trenzada en cuatro colores: negra, blanca, bermeja y leonada
El Acllahuasi:
El Acllawasi o Casa de las Vírgenes del Sol, casa de las acllas o ñustas escogidas, estaba en el lado nordeste de la actual Compañía de Jesús. Era un largo solar que parte de la Calle del Triunfo, frente a la Catedral, y llega hasta la calle Maruri. Habría tenido cerca de 220 metros de largo en dirección norte sur y 50 metros de ancho
Algunas casas conservaron el dintel trapezoidal incaico, sobre el cual se fueron adosando los escudos nobiliarios del nuevo ocupante, sencillas columnas clásicas y florones de gusto plateresco. La posición del zaguán no es central y simétrica, como en Lima, sino que se sitúa a uno de los lados e incluso en esquina. Esto impide ver el interior de la casa desde la puerta de calle. Sólo después de trasponer el zaguán el visitante descubrirá los típicos patios de corte renacentista, con arquerías de medio punto sostenidas por columnas de piedra en ambos pisos. Esta disposición resulta similar a la observada en los claustros conventuales, aunque en la arquitectura doméstica suelen alternarse dos o tres arquerías con corredores o galerías altas de madera labrada.
La exquisita cantería de la calle Loreto o Callejón del Sol da cuenta de la importancia del edificio. Intikijllu, por ejemplo, era el muro oeste de ese edificio y es una notable obra edilicia. Si se lo observa con detenimiento se encontrará que ningún sillar es igual a otro y que, conforme se superponen las hiladas, la altura de las piedras es cada vez menor. El frente que daba a la plaza se ha perdido y sólo restan fragmentos de muros en los locales comerciales de ese frente
Casas Reales:
Las Casas Reales del Sol eran complejos de privilegio, algo así como pequeñas ciudades dentro de la ciudad del Cusco, donde se adoraba al dios general, el Sol, pero donde también se rendía culto a dioses menores y particulares. Estos centros adoratorios tenían dominios territoriales propios y demarcados, con agua que llegaba por canales subterráneos y muchas viviendas. Algunos tratadistas suponen que pertenecían a uno o varios linajes o Panacas reales.
Gracilazo se ocupa de localizar otras residencias "reales" en la vecindad de
Rímac Pampa. Allí habrían estado, teniendo como eje la calle San Agustín, las casas de Sinchi Roca, seguida por la de Lloque Yupanqui y al frente, lado oeste de la calle, la de Mayta Cápac. Más adelante, ya detrás de la Catedral, la de Yahuar Huaca. La información no es muy precisa, pero indica que las
panacas mantuvieron sus privilegios hasta 1533, año de la toma del Cusco, y que conservaban su lugar en el sector noble de la ciudad
En el Cusco incaico existieron varias Reales Casas del Sol, como Sacsayhuamán, el Koricancha y el Poquencancha.